Un taller en Melo reunió a familias productoras e investigadores para intercambiar sobre producción, uso y conservación del maní. El encuentro retoma una línea de investigación que identificó diversidad genética en las variedades criollas uruguayas y dificultades para mantener el cultivo familiar.
La producción de maní en Uruguay conserva conocimientos y semillas que pasan entre generaciones de familias rurales. Una nota publicada por Todo El Campo el 13 de octubre destacó ese patrimonio y planteó la posibilidad de fortalecer un cultivo que actualmente se desarrolla a pequeña escala.
El antecedente reciente es el taller “Producción, uso y conservación de maní: experiencias, aprendizajes y nuevos desafíos”, realizado el 2 de octubre en Melo. La convocatoria de la → Universidad Tecnológica del Uruguay (UTEC) lo presentó como un espacio para reunir a familias productoras de Cerro Largo, compartir prácticas y conocer resultados de investigación, en el marco de un proyecto de la Comisión Sectorial de Investigación Científica.
Qué encontró la investigación
El proyecto “Nuestro maní nativo” estudió el maní cultivado, Arachis hypogaea, y su pariente silvestre, Arachis villosa. Son especies diferentes: las variedades mantenidas por productores corresponden al cultivo alimenticio, mientras que el pariente silvestre forma parte de los recursos genéticos investigados.
El informe final, publicado en septiembre de 2023 en el repositorio de la → Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), registró la colecta de 38 variedades criollas en ocho departamentos. También identificó una disminución de productores y señaló el acceso a la tierra como una de las principales limitantes de los sistemas familiares estudiados.
La investigación, cuya institución responsable fue la → Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, encontró diversidad morfológica y genética en los materiales. Esos resultados constituyen un antecedente científico; no un relevamiento actualizado de la producción en 2026.
Conservar semillas y sostener productores
El trabajo destacó el valor de las variedades criollas y de su conservación en bancos de germoplasma. También informó que algunas poblaciones silvestres previamente registradas no fueron encontradas durante las colectas, reforzando la necesidad de preservar y caracterizar esos recursos.
La continuidad del cultivo combina, por tanto, dos dimensiones: conservar materiales genéticos y sostener a quienes mantienen las semillas y los conocimientos productivos en sus establecimientos.
El potencial comercial necesita evaluación
Todo El Campo plantea ampliar la producción para atender el mercado interno. Sin embargo, las fuentes consultadas no cuantifican cuánto de la demanda podría cubrirse ni presentan una evaluación actualizada de costos, rendimientos y capacidad de procesamiento.
La diversidad conservada ofrece una base para investigar y desarrollar el cultivo. Determinar su viabilidad comercial requiere complementar ese conocimiento con información productiva y económica, sin confundir el valor del germoplasma con una capacidad de abastecimiento ya demostrada.
Fuentes principales
→ Todo El Campo. (2026, 13 de octubre). El maní, potencial dormido en Uruguay.
ICI Plus — Elaboración propia a partir de fuentes científicas, institucionales y periodísticas. 14 de octubre de 2026.
