El suministro eléctrico a la planta de e-combustibles proyectada en Paysandú exige definir más que un precio por megavatio-hora. El marco acordado para el proyecto enumera potencia, energía, servicios de red, peajes y obras entre los componentes económicos que deberán resolverse.
El Memorando de Entendimiento firmado en diciembre de 2025 por el → Poder Ejecutivo y → HIF Global establece una hoja de ruta, pero no fija una tarifa eléctrica final. El documento plantea que el primer módulo de la planta utilice energía de la red suministrada directamente por → UTE. Para los módulos siguientes, HIF prevé desarrollar generación propia con parques eólicos y fotovoltaicos.
El mismo memorando dispone que el reconocimiento económico de las inversiones necesarias, tanto de HIF como de UTE, debe acordarse entre las partes para sostener el proyecto y el funcionamiento del sistema eléctrico. Enumera cuatro componentes: potencia, energía, servicios de red y peajes de transmisión. También prevé que ese reconocimiento pueda instrumentarse mediante cargos por disponibilidad.
Entre los hitos asociados a la negociación, el documento incluye un acuerdo sobre potencia, energía, servicios de red, peajes y reserva de nodo, además de un acuerdo vinculante para las obras de infraestructura eléctrica que asumiría el proyecto. Son compromisos previstos en el memorando; por sí solos no acreditan que los acuerdos finales o las obras estén aprobados y ejecutados.
Qué puede quedar detrás de una tarifa
El precio por megavatio-hora expresa el costo de la energía consumida. La potencia contratada representa la capacidad que debe estar disponible para atender la demanda; los servicios de red y los peajes cubren el uso y la operación de la infraestructura que permite transportar y entregar esa energía. Las obras de conexión y la reserva de capacidad agregan otros compromisos, cuyo valor depende del diseño y del lugar donde se instale la planta.
Por eso, dos suministros con igual precio por megavatio-hora pueden tener costos totales distintos. Para compararlos se necesitan, entre otros datos, el volumen y el perfil horario de consumo, la potencia máxima requerida, las condiciones de respaldo, el tratamiento de interrupciones, la duración del contrato, el costo de las obras y la forma de recuperar las inversiones. La posible relocalización de la planta añade una variable: si cambia el emplazamiento, también podrían revisarse el punto de conexión y las obras de red necesarias. Este último efecto es una inferencia técnica; su alcance dependerá del sitio que finalmente se defina.
En el debate público se ha mencionado una referencia cercana a US$ 45/MWh. No es un precio final anunciado oficialmente ni permite conocer por sí solo el costo total del suministro. El 28 de agosto, el presidente Yamandú Orsi dijo que UTE y HIF habían acercado sus números, sin precisar una cifra. El 23 de setiembre, el vicepresidente de UTE, Roberto Bentancor, señaló que la empresa había presentado sus costos y que la discusión continuaba en el ámbito del Poder Ejecutivo. Hasta el 6 de octubre, la información pública consultada no mostraba una tarifa definitiva ni un contrato eléctrico firmado.
El exdirector nacional de Energía Ramón Méndez estimó que vender a ese nivel podría implicar varias decenas de millones de dólares anuales de subsidio directo. En su cobertura de la entrevista a Bentancor, Ámbito informó que el vicepresidente coincidió a título personal con ese cálculo, aunque sostuvo que la decisión debía valorarse considerando el interés general del Estado y rechazó que UTE fuera a regalar energía. Son posiciones atribuidas a sus autores; el monto no constituye un costo oficial acordado para el proyecto.
La → Agrupación de Funcionarios de UTE (AUTE) cuestionó la reserva de los términos de negociación y pidió conocer la fórmula económica. La posición sindical y las estimaciones difundidas en el debate señalan preguntas de interés público, pero no reemplazan la información detallada del contrato ni el cálculo de costos del sistema.
Cómo comprobar si existe un subsidio
Para determinar si hay un subsidio y quién lo asumiría, se necesita comparar el ingreso que recibiría UTE con el costo de atender esa demanda bajo condiciones equivalentes: energía, potencia disponible, respaldo, transmisión e inversiones. También importa identificar qué entidad pagaría cada componente y si los costos se recuperarían mediante el contrato, el presupuesto público, las tarifas generales u otro mecanismo.
Los pliegos tarifarios que publica UTE permiten consultar cargos para categorías y condiciones específicas de suministro, pero no sustituyen un contrato diseñado para un proyecto de esta escala. El Decreto 158/026, por ejemplo, fija cargos para una categoría industrial definida en normas previas; no establece la tarifa de HIF. Usarlo como comparación directa sin revisar la categoría, la potencia y los servicios incluidos podría dar una lectura equivocada.
La negociación tomó relevancia porque la electricidad es un insumo central para producir hidrógeno mediante electrólisis. El costo final puede influir en la viabilidad comercial de la planta, mientras que las condiciones de suministro también determinan qué inversiones y responsabilidades recaen sobre HIF, UTE y el Estado. La discusión necesita cifras comparables y supuestos publicados antes de concluir si el acuerdo beneficia al sistema o traslada costos a terceros.
La siguiente y última entrega de esta serie examinará qué puede permanecer en Paysandú si el proyecto avanza: empleo, proveedores, formación, logística y distribución local de beneficios y costos.
Fuentes principales
→ Poder Ejecutivo de Uruguay. (2025, 18 de diciembre). Memorando de entendimiento con HIF Global.
→ El Cronista. (2026, 28 de agosto). Orsi dijo que UTE y HIF habían acercado sus números.
→ UTE. (2026). Precios actuales y pliego tarifario vigente.
→ Agrupación de Funcionarios de UTE. (2026, 20 de julio). Comunicado sobre acuerdos con HIF Global.
ICI Forestal – Elaboración propia a partir de fuentes oficiales y técnicas.
