Un proyecto de UTEC combina imágenes aéreas, sensores y algoritmos para reconocer señales compatibles con el ataque del picudo rojo antes de que el deterioro de las palmeras sea evidente. El apoyo del Laboratorio de IA para el Bien permitió avanzar en la automatización del análisis y la construcción de una base de datos.
La → Universidad Tecnológica del Uruguay (UTEC) presentó avances de su investigación sobre detección temprana del picudo rojo durante el encuentro “IA para el Bien: de la idea a la aplicación”, realizado el 5 de octubre en el Parque de Innovación del → Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU).
La iniciativa recibió acompañamiento del Laboratorio de IA para el Bien de → Microsoft. Según la comunicación de la empresa, el trabajo utiliza miles de imágenes para reconocer patrones y desarrollar algoritmos que identifiquen palmeras con indicios compatibles con la plaga. La georreferenciación permite asociar los resultados con su ubicación y elaborar mapas de riesgo.
Una investigación iniciada antes del apoyo del laboratorio
El desarrollo tiene antecedentes en el trabajo que el Grupo de Investigaciones Espaciales de UTEC comenzó en junio de 2025. En enero de 2026, la universidad ya describía una metodología que integra cámaras térmicas, multiespectrales y de espectro visible montadas en drones.
Los investigadores Natalie Aubet, Nahuel Lamas y Agustín Soto participan de esta línea. Según UTEC, los relevamientos permitieron reconocer cambios en la salud de las palmeras y seguir distintas fases del ataque, incluso antes de observar un deterioro evidente. Entre los antecedentes publicados figuran análisis realizados en el Cementerio del Buceo durante 2025.
Las imágenes de drones ofrecen un detalle centimétrico útil para estudiar ejemplares individuales. La universidad señaló que ampliar la cobertura territorial requiere nuevas capturas, equipos, disponibilidad de aeronaves y coordinación logística. El objetivo es avanzar hacia una aplicación de mayor escala.
Automatizar el análisis para orientar el monitoreo
En la presentación de octubre, Aubet destacó que el acompañamiento del laboratorio permitió construir una base de datos en poco más de un mes y abrió nuevas líneas de investigación. El aporte apunta a acelerar el procesamiento de imágenes y facilitar la identificación de ejemplares que requieren atención.
Las publicaciones consultadas no informan una tasa de precisión, la cantidad de palmeras evaluadas en esta etapa ni un despliegue nacional completo. Por ello, el avance debe entenderse como una herramienta de apoyo al monitoreo, cuyo desempeño y posibilidades de expansión continúan siendo aspectos relevantes para su implementación.
Una plaga que también amenaza a especies nativas
El → Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) indica que el picudo rojo, Rhynchophorus ferrugineus, fue detectado oficialmente en Uruguay en 2022. Sus larvas excavan galerías dentro de las palmeras y pueden provocar su muerte. Aunque el principal hospedante es la palmera canaria, también se han registrado ataques en butiá y pindó.
La referencia a ocho departamentos ya resulta insuficiente para describir su expansión. La actualización del → Ministerio de Ambiente, titulada “Situación actual (avances a julio 2026)”, informa actividad en 14 departamentos. El documento distingue además entre palmeras afectadas y capturas del insecto en trampas de vigilancia.
La estrategia pública combina vigilancia, tratamientos, gestión de ejemplares afectados y medidas de contención. En ese contexto, el análisis automatizado de imágenes puede aportar información para orientar los relevamientos y priorizar las intervenciones destinadas a proteger el patrimonio vegetal y los palmares nativos.
Fuentes principales
ICI Forestal – Elaboración propia a partir de fuentes oficiales y técnicas.
