El picudo rojo ingresa en la isla Martín García y activa la emergencia fitosanitaria
La detección del picudo rojo de las palmeras en la Isla Martín García, en la provincia de Buenos Aires, encendió las alertas sanitarias y motivó la declaración de la emergencia fitosanitaria a nivel de toda Argentina. Se trata del primer registro confirmado de esta plaga en ese territorio, hasta ahora considerado libre del insecto.
Durante el mes de enero, el Sistema Nacional de Vigilancia y Monitoreo de Plagas detectó daños compatibles con la presencia del Rhynchophorus ferrugineus, conocido como picudo rojo. Las muestras fueron recolectadas en la isla y analizadas por laboratorios oficiales, que confirmaron la identificación del insecto, clasificado hasta ese momento como plaga cuarentenaria ausente en la Argentina.
La confirmación del ingreso del picudo rojo en la isla Martín García derivó en la declaración de la emergencia fitosanitaria mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial argentino. La medida, vigente hasta el 30 de junio de 2027, busca contener la dispersión del insecto y evitar su propagación hacia el continente.
Según informaron fuentes oficiales, el hallazgo obliga a reforzar los controles y a aplicar un esquema de vigilancia estricta en la zona. El Servicio Nacional argentino de Sanidad y Calidad Agroalimentaria estableció la denuncia obligatoria ante cualquier detección de ejemplares, síntomas o daños sospechosos en palmeras dentro de la isla.
La condición insular del territorio le otorga a la detección un carácter especialmente sensible. La isla Martín García alberga palmeras en espacios públicos y áreas naturales protegidas, por lo que el avance de la plaga representa un riesgo ambiental significativo. El picudo rojo perfora el interior del tronco, debilita la estructura de la planta y suele provocar su muerte sin señales externas visibles en etapas tempranas.
Como respuesta inmediata, las autoridades sanitarias del vecino país pusieron en marcha un plan de contingencia focalizado en la isla. El esquema contempla la erradicación de ejemplares afectados, la aplicación de protocolos de bioseguridad y el control estricto del movimiento de material vegetal, con el objetivo de impedir la salida de plantas infestadas hacia otras zonas.
La emergencia declarada se circunscribe, en esta etapa, al ingreso comprobado del insecto en la isla Martín García. Las autoridades remarcaron que la detección temprana es clave para contener la plaga y minimizar su impacto en un territorio considerado estratégico por su valor ambiental, histórico y sanitario.
