F2 16Tensión en Ormuz: La volatilidad del crudo amenaza la estabilidad económica global

La crisis en Irán genera que el petróleo supera los 100 dólares y desestabiliza los combustibles.La intensificación del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán desde inicios de 2026 ha sumido al mercado energético en una espiral de inestabilidad. El epicentro de esta crisis se localiza en el Estrecho de Ormuz, un enclave estratégico por donde circula el 20% del suministro mundial de crudo; cualquier amenaza de bloqueo en esta vía se traduce de inmediato en una presión alcista sobre los precios internacionales.

Durante el bimestre marzo-abril, el petróleo rompió la barrera de los 100 dólares por barril, alcanzando picos críticos de entre 120 y 126 dólares, niveles que no se registraban desde 2022. Esta volatilidad se ha caracterizado por un comportamiento de «serrucho»: caídas abruptas ante rumores de tregua seguidas de repuntes violentos al reactivarse las hostilidades.

El impacto en el surtidor
La onda expansiva de esta crisis ha llegado directamente al bolsillo de los consumidores. En Estados Unidos, la nafta superó los 4,45 dólares por galón en mayo. En el plano local, Uruguay, que según Trading Economics mantiene el combustible más caro de la región, no ha sido ajeno a esta tendencia. Desde el 1 de mayo, se implementó un ajuste significativo: la nafta Súper 95 aumentó un 7% ($88,03 por litro), mientras que el gasoil subió un 14% ($57,72 por litro).
Un freno al desarrollo global
Así mismo, se estima que un encarecimiento de la energía está drenando los presupuestos familiares, provocando una «destrucción de la demanda» en gastos discrecionales que paraliza la actividad comercial no energética. Las proyecciones del Banco Mundial son alarmantes, con una inflación en las economías de desarrollo, que se espera que escale al 5,1%, un punto porcentual por encima de las previsiones pre-conflicto.

Esto se verá reflejado en el crecimiento, se espera una desaceleración del 0,4%, situando la expectativa de expansión anual en un moderado 3,6%. Así mismo, se proyecta un alza del 16% en materias primas, impulsada no solo por el crudo, sino por el incremento histórico en el precio de los metales esenciales y los fertilizantes.

El escenario a corto plazo es de incertidumbre total. Expertos del sector advierten que, de prolongarse el enfrentamiento bélico, el barril de petróleo podría buscar un techo histórico de entre 150 y 200 dólares, lo que profundizaría la crisis energética global.

En paralelo, a la escalada del precio del barril se suma un colapso en las rutas de transporte. Ante la inseguridad en el Estrecho de Ormuz, las principales navieras han optado por desviar sus buques hacia el Cabo de Buena Esperanza, una ruta que añade aproximadamente diez días de navegación. Esta alteración logística ha disparado los fletes marítimos un 40%, generando un sobrecosto diario estimado en 340 millones de dólares para el sector. Este fenómeno no solo encarece el petróleo, sino que proyecta un alza generalizada en el precio de todos los bienes importados a mediano plazo.

Como medida de contención frente a la crisis, el gobierno de Estados Unidos y la Agencia Internacional de Energía (AIE) han recurrido a medidas drásticas. Washington anunció la liberación de 172 millones de barriles de su Reserva Estratégica de Petróleo, una de las intervenciones más agresivas de la historia. El objetivo es compensar el déficit de oferta de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), cuya producción ha caído a niveles mínimos no vistos en 36 años debido a los daños en infraestructuras clave y las tensiones geopolíticas que paralizan las extracciones en la región del Golfo.

Diario LA-R - Montevideo - URUGUAY - 11 Mayo 2026