Un Solo Uruguay analiza el peso de los impuestos en los combustibles.
Más allá de la volatilidad del Brent, la carga impositiva es el factor constante y creciente en el precio final de los combustibles.Un Solo Uruguay elaboró una imagen que consiste en un infográfico histórico sobre el petróleo y los impuestos a los combustibles en Uruguay entre 2000 y mayo de 2026, con la conclusión de que la carga impositiva se consolida como el principal factor del precio en surtidor, más allá de la volatilidad del petróleo.
La presentación muestra el precio internacional del crudo Brent (US$/barril), reflejando la volatilidad global del petróleo; pero también los impuestos en nafta Súper y gasoil 50-S ($ uruguayos/litro), valores fijos en pesos uruguayos, que se ajustan por inflación o decretos, y el rol que juegan los impuestos presionando el bolsillo del ciudadano y el costo operativo del país, de las empresas y por tanto hace al encarecimiento de costo de vida.
EVENTOS RELEVANTES.
Además, cada año se acompaña de eventos relevantes como crisis, reformas tributarias, pandemia, guerra en Ucrania, decretos.
En el informe del infográfico se destaca que en el período 2000–2004, la nafta tributa Imesi, el gasoil tenía subsidios y luego pasó a gravarse con IVA de forma gradual.
En 2008 se aplica la Reforma Tributaria, y el gasoil queda con IVA pleno.
2012 es el año en el que el petróleo Brent tocó el valor récord de US$ 111,67, pero el peso del impuesto por litro, aunque alto, es menor frente al costo de refinación.
2015 se da una fuerte caída del valor del petróleo a US$ 52,39.
2022, comienza la guerra en Ucrania que dispara el Brent (US$ 99) y comienza a funcionar el régimen mensual del precio de paridad de importación (PPI).
En 2025 el decreto 343/025 actualiza la base del Imesi.
En mayo 2026, el Brent sube de US$ 85 a US$ 96 y los impuestos alcanzan máximos históricos: las naftas $ 37,62, y el gasoil $ 16,19.
Del infográfico se desprende que los impuestos en pesos fijos funcionan como “colchón”: cuando baja el petróleo, evitan que el precio en surtidor caiga demasiado; cuando sube, amplifican la presión sobre el consumidor.
Por tanto, más allá de la volatilidad del Brent, la carga impositiva es el factor constante y creciente en el precio final de los combustibles.
Así, Un Solo Uruguay apunta a demostrar que suba o baje el petróleo en el mundo, los impuestos en Uruguay han seguido una trayectoria ascendente y estructural, convirtiéndose en el componente más pesado del precio al consumidor.
