Las naftas subsidian a ALUR con cerca de U$S 100 millones al año
El bioetanol que Ancap compra a ALUR cuesta sensiblemente más que el del mercado internacional, y esa diferencia la pagan todos los uruguayos en el surtidor. La planta de Paysandú --que usa maíz y sorgo-- produce a unos 1.100 dólares por metro cúbico, mientras que la de Bella Unión --caña de azúcar-- llega a 2.900 dólares. El precio regional de referencia ronda los 620–680 dólares. El subsidio implícito total se aproxima a los 100 millones de dólares anuales.
La Ley de Agrocombustibles obliga a mezclar etanol nacional en las gasolinas --actualmente cerca del 9,8%-- lo que convierte a Ancap en cliente casi exclusivo de ALUR. El propio gerente general de la empresa, Álvaro Lorenzo, lo reconoció sin rodeos: "Tenemos un cliente cautivo y atendemos prácticamente el 100% del etanol que producimos". Bella Unión, pese a producir menos de la mitad que Paysandú, genera más del doble del sobrecosto total, porque su costo de producción es desproporcionadamente alto.
La propia conducción de ALUR califica la actividad azucarera de Bella Unión como "ineficiente", explicada por sobrecostos climáticos y una estructura laboral que, según un Comité de Expertos, asigna a mano de obra el 32,5% del costo directo en Bella Unión, frente al 9,3% en Paysandú. El expresidente de Ancap, Alejandro Stipanicic, fue elocuente al distinguir ambas plantas: la de Paysandú es "la más eficiente". Que ALUR registre resultado contable positivo no implica competitividad: su rentabilidad depende del precio garantizado por el Estado, no del mercado.
