Gobierno estudia pedido de UPM para que UTE le compre más energía por ampliación de planta de Fray Bentos
Presidencia convocó a una comisión para analizar el tema mientras se negocian los precios; el incremento de la energía inyectada en la red sería de un máximo de 15% según UPM y de hasta un 25% de acuerdo a UTE.El gobierno convocó a una comisión en el seno de la Presidencia de la República para tomar posición respecto a una ampliación de UPM en Fray Bentos que le implicará a la UTE comprarle más remanentes de energía a la compañía finlandesa, según confirmaron fuentes del Poder Ejecutivo a El Observador.
Hoy la empresa pública tiene un contrato con UPM que establece la compra del 100% del excedente de energía eléctrica generada en el proceso industrial de sus dos plantas por un plazo de 20 años. Fuentes de UTE indicaron que eso rige hasta los límites de 40 MW en la planta de Fray Bentos y de 220 MW en la nueva planta de Paso de los Toros.
“Si UPM quiere inyectar más, UTE también le compra si hay disponibilidad de red”, explicaron desde la estatal. Eso –que a la empresa pública le implica adaptar su planificación y disponer de un mayor desembolso a favor del privado– es el asunto a resolver por parte de los equipos técnicos de UTE y de la Dirección Nacional de Energía coordinados por Presidencia.
UPM solicitó semanas atrás al Ministerio de Ambiente la autorización para ampliar en 200 mil toneladas la producción de la planta Orión en Fray Bentos. En su Informe Ambiental Resumen, la compañía de origen finlandés detalló que en el período entre 2020 y 2024 volcó a la red de UTE un promedio anual de excedentes equivalente a 959 GWh. La venta registró un máximo de 1.089 GWh/año y un mínimo de 750 GWh/año.
Con producción ampliada en la planta, UPM calcula un incremento “proporcional” de la generación de energía, con un 5% de aumento en primera instancia y hasta un máximo de 15%. Según la compañía, esto se mantiene dentro del convenio actual con UTE dado que la suba en la generación y en el consumo no conllevan modificaciones en las turbinas o en la interconexión con la red.
Por su parte, fuentes de UTE al tanto de las negociaciones indicaron a El Observador que ese porcentaje puede llegar a un 25% más de lo que se comercializa hoy.
De momento, la empresa pública paga US$ 76,57 por MWh de energía cuando el excedente inyectado por UPM no supera los 1.000 GWh.
Cuando lo inyectado supera ese límite, el pago se calcula en base al precio spot –el costo variable de la máquina más cara que está generando electricidad– con un piso de US$ 36,96 por MWh y un techo de US$ 63,37 por MWh generado.
Desde UTE manejan que el planteo de UPM implica alcanzar una generación de entre 1.200 GWh por año y 1.250 GWh por año.
En este caso, sostienen que la compañía finlandesa pidió renegociar la forma del pago.
Los detractores del contrato entre el Estado uruguayo y UPM –firmado durante el segundo gobierno de Tabaré Vázquez– suelen cuestionar las condiciones bajo las que UTE queda obligado a comprar los excedentes de las plantas a un precio mayor que al del resto del mercado y para un porcentaje poco relevante de la generación nacional.
A modo de ejemplo, el valor del megavatio hora para las plantas de energía fotovoltaica que UTE pretende desplegar este período ronda los US$ 30, según supo El Observador en base a referencias internacionales.
Por otro lado, la participación de la energía producida por UPM en el último año móvil –de mayo de 2025 a mayo de 2026– representó en el entorno del 8% en el total de generación del país.
La solicitud al Ministerio de Ambiente
En paralelo, el Ministerio de Ambiente estudia los informes para decidir si otorga la Autorización Ambiental Previa. El planteo de UPM implica llevar la producción de la planta Orión de 1,3 millones de toneladas anuales a 1,5 millones de toneladas por año de celulosa.
En su Informe Ambiental Resumen, la empresa detalló que pretende incorporar una nueva “línea de chipeado” en el patio de madera que funcionará en paralelo a las dos ya existentes.
La ampliación conllevará también dos nuevos evaporadores en la línea de recuperación, nuevas torres de enfriamiento para robustecer el sistema de recirculación de agua y un nuevo horno de cal con una chimenea de acero de 60 metros de altura, que supondrá el cambio visual más relevante.
Uno de los temas que genera más polémica –incluso desde antes de la instalación– refiere a los vertidos de efluentes al río Uruguay. Con el aumento de producción, la empresa proyecta que el volumen sea de 68.752 m³/día, una cifra que, según la empresa, se mantiene por debajo del límite máximo autorizado de 71.500. En los últimos años, el caudal diario ha sido 60.900 m3 en promedio.
La empresa prevé un aumento como máximo del 15% del consumo de insumos químicos y un incremento en el consumo de madera que será proporcional al aumento de la producción, aunque la capacidad del patio se incrementará en un 30% la capacidad. Respecto al agua, se prevé que el consumo subirá de unos 83.000 a 92.935 m3 por día.
UPM proyecta obras por entre 20 y 22 meses con un promedio de 100 trabajadores para las obras civiles y un pico de 600 operarios durante las paradas generales de planta.
La empresa defendió que “las actividades asociadas a la implementación de las mejoras (...) no presentan aspectos ambientales significativos adicionales respecto a la operativa actual de la planta ni a la operativa proyectada”.
