La encuesta Ring, dividió en dos el mapa forrajero del país
El Instituto Plan Agropecuario presentó los resultados de la encuesta número 58, realizada a la Red Nacional de Información Ganadera (Ring), en base a las consultas realizadas entre fines de enero y primeros días de febrero, donde se visualiza una clara diferenciación en la disponibilidad de forraje entre el centro, sur y este del país, respecto al norte y noreste.
El Ing. Agr. Carlos Molina, coordinador del equipo que evalúa y analiza la información recibida de los productores, dijo que en esta oportunidad respondieron 430 productores la encuesta donde "el litoral norte y noreste con un verano que ha sido mejor, desde las precipitaciones que han recibido, los campos están mejor si bien han perdido disponibilidad y calidad respecto a la última encuesta que teníamos en diciembre”.
En tanto que la situación se torna sustancialmente más compleja en el centro, sur y este del país, donde la falta de lluvias y la intensidad del sol han provocado una caída drástica en la oferta de pasto. Según los datos de la encuesta, el 17% de los productores de la zona centro-sur-este reportan situaciones críticas con disponibilidades de forraje por debajo de los 3 centímetros, una cifra que contrasta fuertemente con el escaso 5% que se encuentra en esa condición en el norte. A nivel país, si bien el 60% de los establecimientos mantienen disponibilidades superiores a los 5 centímetros, esto representa una reducción significativa frente al 85% registrado en el bimestre anterior.
La carga animal promedio a nivel nacional se sitúa hoy en 0,96 unidades ganaderas por hectárea (UG/ha), y aunque el 55% de los productores considera que su dotación está ajustada a la oferta de pasto, el Plan Agropecuario insiste en la importancia de herramientas como el IsPC (Índice sobre Plato de Comida) para tener datos objetivos a la hora de tomar decisiones. Molina remarcó que “más allá de la situación en la que el productor esté, por supuesto que es mejor estar en una posición mejor de eso no hay duda, se impone un detenido análisis de la situación. Analizar cuáles son las alternativas posibles para enfrentarla, planificando y tomando decisiones oportunas, secuenciales, y esto me va a permitir aprovechar la situación si estoy mejor o mitigar los daños si estoy peor".
En base a los datos, el reflejo de la situación forrajera “se traduce también en pérdida de estado de los rodeos de cría, que es normal en esta época. Las vacas están criando, van perdiendo algo de estado en este periodo, que además es el período de entore", detalló Molina. En este sentido, en el norte casi siete de cada diez rodeos mantienen una condición corporal superior a 4 en la escala de 1 a 5, mientras que en el sur esa cifra cae a casi seis de cada diez. Las situaciones críticas, con vacas por debajo de los 3,5 puntos de condición corporal, afectan al 5% de los productores del centro-sur-este, frente a un marginal 2% en el litoral norte.
Molina subrayó que, en términos generales, este es el segundo mejor enero de los últimos seis años para el rodeo de cría, lo que otorga una ventana de oportunidad si se toman decisiones a tiempo. Sin embargo, uno de los datos más llamativos y preocupantes de la encuesta RING es la baja utilización de herramientas de diagnóstico y manejo reproductivo durante el presente periodo de entore.
A pesar de la severidad del déficit hídrico en las zonas del centro, sur y este, solo el 23% de los productores realizó el Diagnóstico de Actividad Ovárica (DAO) y apenas un 27% recurrió al destete precoz. Molina atribuye este fenómeno a un exceso de confianza basado en el estado inicial de la hacienda. "Las vacas estaban en una buena condición, porque las vacas habían arrancado muy bien el verano, habían salido muy bien de la primavera. Entonces, los productores viendo el estado de las vacas desde afuera, digámoslo así, no utilizaron esta herramienta de apoyo muy importante para complementar lo que yo veo de afuera con lo que está pasando adentro de nuestros vientres, porque a veces la vaca está muy bien de estado, pero no está ciclando", advirtió el profesional.
En cuanto al tema sanitario, la presencia de la bichera sigue siendo muy importante, el 85% de los productores ha reportado su presencia en los establecimientos y un 57% califica su incidencia como de moderada a importante. Por otro lado, la garrapata afecta al 58% de los establecimientos, y aunque ocho de cada diez productores realizan tratamientos, la tristeza bovina ha tenido un impacto significativo, afectando al 20% de quienes tienen presencia del parásito y provocando mortandad en la mitad de esos casos.
Otro de los puntos, que la encuesta remarca como una asignatura pendiente, tanto del sector productivo, como también desde la transferencia de tecnologías, es la importancia de la disponibilidad de agua, de buena calidad, y sombra en el verano. Si bien el 78% de los productores cuenta con agua de buena o muy buena calidad, en las zonas críticas ese porcentaje de satisfacción cae y un 10% reporta agua de mala calidad. La sombra también muestra deficiencias, con un 11% de los establecimientos que reportan recursos nulos o malos para proteger a sus animales del sol.
