crisis aguaCrisis de agua potable golpeó a barrios de Ayolas en plena Semana Santa

Vecinos denuncian cortes y suministro irregular en zonas tradicionales de Ayolas y cuestionan la falta de respuestas a un problema estructural que afecta tanto a residentes como al turismo.La falta de agua potable volvió a impactar con fuerza en los barrios de Ayolas durante la Semana Santa, profundizando un problema histórico que genera creciente malestar entre los habitantes.

La situación afectó principalmente a zonas tradicionales, donde el suministro se volvió intermitente o prácticamente inexistente en los días de mayor demanda.

En una ciudad que busca consolidarse como destino turístico, la precariedad en un servicio esencial expone una fuerte contradicción. La llegada de visitantes en fechas clave dejó en evidencia las limitaciones del sistema y reavivó las críticas hacia las autoridades por la falta de soluciones de fondo.

Victorina Ferreira, vecina del barrio San José Mí, señaló que la situación se agravó durante los días santos. Según relató, el acceso al agua fue irregular, con momentos en los que apenas salían gotas de las canillas. “Es un problema de larga data que se repite cada año, especialmente en fechas importantes”, afirmó.

La mujer también advirtió sobre el impacto negativo en la imagen de la ciudad, ya que la escasez de agua coincide con uno de los períodos de mayor afluencia turística. En ese sentido, consideró que la situación resulta “vergonzosa” para una comunidad que intenta posicionarse como un destino atractivo.

Los barrios San José Mí y San Rafael fueron algunos de los más afectados, donde los vecinos debieron recurrir a estrategias de emergencia para almacenar el escaso suministro disponible. La falta de previsibilidad en la provisión complica las tareas cotidianas y deteriora la calidad de vida de las familias.

“El problema viene de hace años y no vemos voluntad política para solucionarlo. Ya no sabemos dónde reclamar”, expresó Ferreira, quien además cuestionó la falta de respuestas concretas por parte de las autoridades.

La crisis adquiere un matiz aún más crítico si se tiene en cuenta que la ciudad está ubicada a orillas del río Paraná, lo que vuelve más paradójica la falta de acceso regular al agua potable. A esto se suma el efecto de las altas temperaturas, que incrementan la demanda y agravan el escenario.

Vecinos sostienen que el reclamo no es nuevo, pero continúa sin soluciones estructurales. Mientras tanto, la incertidumbre persiste y el problema se instala como una constante en la vida cotidiana de quienes habitan la zona.

“Sin agua no se puede hacer nada. Preferimos incluso pasar otras necesidades, pero no podemos vivir sin agua. Esto no es política, es una necesidad básica”, concluyó la vecina, reflejando el sentimiento de una comunidad que sigue esperando respuestas.

Diario LA-R -Montevideo -URUGUAY  - 08 Abril 2026