La propuesta de ARU de estudiar una captación desde Juan Lacaze vuelve a poner sobre la mesa cómo asegurar agua para la población y la producción. Mientras la gremial cuestiona la concentración de la respuesta en Casupá, OSE anunció medidas de desarrollo territorial vinculadas a la futura presa.
El debate sobre Casupá merece una mirada que abarque el abastecimiento metropolitano, el futuro de la cuenca del Santa Lucía y las condiciones para producir. La disponibilidad de agua conecta hogares, establecimientos rurales, industrias y servicios: decidir cómo reforzarla exige comparar soluciones por su aporte efectivo a la seguridad del sistema.
Según la cobertura de El Observador reproducida por ICI Forestal el 20 de setiembre, el presidente de la Asociación Rural del Uruguay, Rafael Ferber, planteó en la Expo Prado evaluar un bombeo desde Juan Lacaze que lleve agua del Río de la Plata hasta Aguas Corrientes. La gremial sostiene que esa fuente permitiría complementar la cuenca y dar mayor previsibilidad a la actividad agropecuaria.
Una fuente adicional y una reserva cumplen funciones diferentes
La propuesta merece una evaluación técnica. Sin embargo, estudiar una captación adicional no demuestra, por sí mismo, que una reserva deba descartarse. Almacenar agua y disponer de otra fuente son estrategias que deben compararse tanto por separado como dentro de un sistema integrado.
En esa discusión, el argumento a favor de Casupá es el valor de contar con mayor capacidad de reserva frente a períodos de escasez. Su alcance debe acreditarse mediante balances hídricos y escenarios de demanda y sequía. También corresponde evaluar los impactos territoriales y ambientales de la obra y las medidas necesarias para atenderlos.
Para la alternativa de Juan Lacaze, la comparación debería incluir calidad y disponibilidad del agua, trazado de la conducción, energía de bombeo, tratamiento, mantenimiento y plazos de ejecución. Los materiales consultados no permiten establecer que esa opción resulte más económica o más segura que Casupá.
El planteo tiene antecedentes en el debate público. Una carta del ingeniero agrónomo Ricardo Claramunt publicada por Búsqueda el 9 de julio de 2026 defendió la opción de Juan Lacaze. Se trata de una opinión firmada, que aporta una perspectiva al intercambio, y no de un estudio comparativo de factibilidad.
Casupá también debe medirse por su relación con el territorio
OSE informó el 18 de setiembre una agenda interinstitucional para Casupá y las localidades de su zona de influencia. Incluye salud, capacitación, vivienda, saneamiento, conectividad y desarrollo productivo. Entre las medidas anunciadas figuran soluciones para familias afectadas por expropiaciones y formación laboral vinculada a la construcción.
En saneamiento, el organismo prevé unos 6,5 kilómetros de colectores y aproximadamente 320 conexiones, con el objetivo de elevar la cobertura local del 48% al 68%. También anunció apoyo a productores para proteger cursos de agua, instalar cercados y abrevaderos y promover vegetación nativa.
Son compromisos anunciados, cuya ejecución deberá verificarse. Su incorporación permite evaluar la obra junto con las necesidades del territorio, aunque no sustituye la atención individual de los afectados ni la justificación ambiental del proyecto.
Agua, energía y previsibilidad para invertir
Ferber vinculó el acceso al agua con la expansión del riego y cuestionó la incertidumbre que, según ARU, enfrentan los productores de la cuenca. Esa preocupación plantea una tarea concreta para la planificación: explicar qué usos podrán desarrollarse, bajo qué condiciones y con qué información disponible para quienes deben invertir.
Desde una perspectiva productiva, el análisis tampoco debería reducirse al costo inicial de cada obra. Corresponde considerar su funcionamiento durante décadas, la energía necesaria y los costos que tendría una interrupción del abastecimiento. Una infraestructura de reserva puede aportar previsibilidad, siempre que su gestión se articule con la protección de la cuenca y las demás demandas.
El debate ambiental necesita evidencia comparable
El presidente de ARU cuestionó además lo que considera un tratamiento diferente de las iniciativas públicas y privadas por parte del Ministerio de Ambiente. Esa afirmación debe distinguirse de una irregularidad comprobada: evaluar el reclamo exige examinar los expedientes y fundamentos correspondientes.
La comparación que realizó entre el metano de un basurero de Buenos Aires y el rodeo uruguayo tampoco se presenta aquí como un dato verificado. Sin identificar el estudio, su período y metodología, no constituye una base suficiente para extraer conclusiones sobre las responsabilidades ambientales de cada actividad.
El desafío para Uruguay es avanzar con decisiones fundamentadas y compromisos verificables. Casupá debe valorarse por su contribución a la seguridad hídrica y por la forma en que atienda sus impactos. Estudiar fuentes complementarias puede enriquecer esa estrategia, sin convertir automáticamente cada nueva propuesta en una razón para abandonar la capacidad de reserva proyectada.
Fuentes y antecedentes
El Observador: cobertura del planteo de Rafael Ferber. Noticia de origen, reproducida por ICI Forestal; texto facilitado a la redacción.
OSE, 18 de setiembre de 2026: agenda de acciones en el marco del proyecto de la presa.
Búsqueda, 9 de julio de 2026: carta de Ricardo Claramunt sobre Casupá y Juan Lacaze. Antecedente de opinión.
ICI+ — Elaboración y análisis propios a partir de fuentes periodísticas e información oficial. 21 de setiembre de 2026.
