
→ El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca declaró el estado de alerta institucional ante el fenómeno El Niño 2026-2027, que podría alcanzar una intensidad fuerte o muy fuerte. La resolución dispone la coordinación permanente de organismos públicos, la elaboración de un plan de contingencia y el estudio de instrumentos financieros para productores. En el sector forestal, las lluvias abundantes pueden complicar las cosechas, el transporte de madera y el mantenimiento de caminos rurales.
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca formalizó el 16 de octubre la alerta institucional ante El Niño 2026-2027. La decisión, adoptada mediante la Resolución N.º 1.502/026, responde a las proyecciones del → Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) sobre la posible evolución de un episodio de intensidad fuerte o muy fuerte.
La medida fue dispuesta por el ministro Alfredo Fratti y alcanza al ministerio y a la institucionalidad agropecuaria. No implica que se haya declarado una emergencia agropecuaria por daños ya producidos: establece mecanismos de preparación y coordinación para enfrentar posibles fenómenos meteorológicos extremos.
Un escenario de mayores precipitaciones
El Niño es una alteración periódica de las condiciones oceánicas y atmosféricas del Pacífico tropical que influye sobre el clima de distintas regiones. En Uruguay suele asociarse con una mayor probabilidad de lluvias por encima de los valores normales, aunque sus efectos varían según la época del año y las condiciones regionales.
El → Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) ya había advertido en agosto sobre la necesidad de preparar al país para posibles crecidas, inundaciones y tormentas severas. Los escenarios climáticos difundidos entonces señalaban una mayor probabilidad de precipitaciones superiores a lo habitual, especialmente en el norte y parte del centro del territorio durante el último trimestre de 2026.
Estas previsiones expresan probabilidades, no cantidades de lluvia aseguradas para cada localidad. Su evolución deberá seguirse mediante las actualizaciones meteorológicas oficiales.
Qué puede ocurrir en la actividad forestal
Las condiciones de humedad del suelo tienen consecuencias directas para las operaciones forestales. Las lluvias persistentes pueden limitar el ingreso de cosechadoras y equipos de extracción a determinados predios, reducir la transitabilidad de caminos internos y dificultar la salida de camiones cargados de madera.
También pueden aumentar las necesidades de mantenimiento de drenajes, alcantarillas y caminos rurales. La magnitud de estos problemas depende del tipo de suelo, el relieve, las precipitaciones efectivamente registradas y las condiciones de cada establecimiento.
Para los aserraderos, plantas de celulosa y demás industrias que reciben madera de forma continua, las interrupciones prolongadas del transporte pueden exigir ajustes en la programación de entregas y en la administración de existencias. Se trata de riesgos operativos posibles, no de interrupciones anunciadas por las empresas.
La prevención requiere coordinación entre productores, contratistas de cosecha, transportistas, gobiernos departamentales y establecimientos industriales, especialmente en las zonas donde la red vial rural tiene mayor exposición a anegamientos.
Un grupo permanente para coordinar respuestas
La resolución establece que el grupo interinstitucional de monitoreo y gestión de la emergencia agroclimática, que funciona desde fines de 2025, permanezca en sesión permanente bajo la coordinación del subsecretario del MGAP, Matías Carámbula.
Entre sus cometidos se encuentran elaborar e implementar un plan de contingencia, centralizar información científica, coordinar con las intendencias y los organismos de emergencia, y contribuir al funcionamiento de los sistemas de alerta temprana.
El ministerio también prevé promover instrumentos financieros que faciliten inversiones preventivas y la recuperación de unidades productivas eventualmente afectadas. La resolución menciona mecanismos como Microcrédito MGAP, Microfinanzas del → Banco de la República Oriental del Uruguay (BROU) y el Sistema Nacional de Garantías, vinculado a la → Corporación Nacional para el Desarrollo (CND).
La inclusión de estas herramientas en la resolución no significa que ya existan nuevas líneas de crédito aprobadas para el sector forestal. Sus condiciones y destinatarios deberán precisarse en las medidas que se adopten posteriormente.
Una cadena productiva que depende de la continuidad logística
La información estadística de la Dirección General Forestal registra una extracción de aproximadamente 23,5 millones de metros cúbicos de madera rolliza durante 2025. Cerca de tres cuartas partes de ese volumen tuvieron como destino la producción de pulpa, considerando madera rolliza y chips.
La dimensión de esta actividad explica la importancia de mantener accesibles las zonas de cosecha y las rutas de abastecimiento industrial. Una interrupción localizada puede afectar a contratistas y transportistas, aunque su repercusión sobre el conjunto de la cadena dependerá de su duración y de las alternativas logísticas disponibles.
El seguimiento de El Niño deberá atender, además de las precipitaciones, las condiciones de los caminos forestales, la accesibilidad de los predios y la evolución de los cursos de agua próximos a las principales zonas productivas.
Por ahora, el MGAP no ha anunciado un programa específico para la actividad forestal dentro de esta alerta. La próxima etapa será conocer el plan de contingencia y las medidas concretas que se dispongan para los distintos sectores productivos.
Fuentes principales
ICI Forestal – Elaboración propia a partir de fuentes verificadas.
Crédito de imagen: ICI Forestal. Imagen ilustrativa generada por IA.
