La nueva potabilizadora incorporará 200.000 metros cúbicos diarios al sistema metropolitano. Su aporte se complementará con nuevas conducciones y tratamiento de lodos, mientras la disponibilidad de agua bruta seguirá vinculada a la cuenca del Santa Lucía y sus reservas.
La ampliación de Aguas Corrientes busca fortalecer un sistema que abastece a cerca de 1,7 millones de personas. → OSE informó que la nueva planta sumará 200.000 metros cúbicos diarios de capacidad de producción y continuará utilizando agua del río Santa Lucía.
La instalación existente produce, en promedio, unos 600.000 metros cúbicos por día. La crisis hídrica de 2023 puso de manifiesto la importancia de atender conjuntamente la capacidad de tratamiento, las reservas y la distribución.
Tratamiento, bombeo y gestión de lodos
El proyecto incorporará interozonización y filtración biológica. También comprende una planta para tratar los lodos generados durante la potabilización y una nueva subestación eléctrica destinada a mejorar la confiabilidad de las dos instalaciones de Aguas Corrientes.
La Séptima Línea de Bombeo conectará con la red existente en la ruta 8, a la altura de Pando. Permitirá reforzar el suministro en localidades de Canelones y aliviar la Quinta Línea, con beneficios previstos para Ciudad de la Costa durante los períodos de mayor demanda.
Inversión inicial y pagos posteriores
El Observador sitúa la inversión en unos US$ 215 millones e informa que OSE realizará pagos por disponibilidad cercanos a US$ 40 millones anuales durante 17 años y medio, equivalentes a aproximadamente US$ 700 millones acumulados.
La inversión inicial y la suma de pagos durante el contrato corresponden a magnitudes diferentes. El monto acumulado informado no debe presentarse como el costo de construcción de la planta; una evaluación económica completa requiere considerar las obligaciones contractuales y el calendario de desembolsos.
Treinta meses hasta la puesta en marcha
OSE precisa un plazo previsto de 24 meses de construcción, seguido de seis meses de puesta en marcha. Esta secuencia permite distinguir la terminación de las obras del comienzo de la operación.
La nueva planta sustituye la solución prevista en Arazatí, que captaría agua del Río de la Plata. Al mantenerse la captación en el Santa Lucía, el aumento de capacidad de potabilización deberá acompañarse de reservas suficientes de agua bruta, función que el Gobierno vincula con la futura represa de Casupá.
Fuentes principales: OSE (30 de septiembre de 2026), características y plazos de la ampliación; El Observador (4 de octubre de 2026), abastecimiento metropolitano y esquema de pagos.
ICI Forestal — Elaboración propia a partir de las fuentes citadas. 5 de octubre de 2026.
