La teleoperación comienza a pasar de los ensayos tecnológicos al trabajo forestal en condiciones reales. Suzano completó en Mato Grosso do Sul la primera fase de un proyecto desarrollado junto con Komatsu y S4E Tech, en el que un harvester fue comandado desde una torre de control situada a kilómetros del frente de cosecha. Durante las pruebas, el sistema llegó a operar la máquina a una distancia de hasta 350 kilómetros.
El proyecto se desarrolla en las operaciones forestales de Suzano vinculadas a su unidad de Ribas do Rio Pardo, en Mato Grosso do Sul, uno de los principales polos de producción de eucalipto y celulosa de Brasil. Según la información divulgada por la compañía, durante la primera fase el harvester teleoperado cosechó unas 12.000 plantas, cubriendo una superficie equivalente a aproximadamente 12 campos de fútbol.
La experiencia es relevante porque no se trata simplemente de controlar a distancia una máquina durante una demostración. Suzano señala que la tecnología fue utilizada en ambiente operacional y considera que se trata de la primera operación de un harvester teleoperado bajo esas condiciones en el sector forestal brasileño.
El operador continúa controlando la máquina
La diferencia entre teleoperación y autonomía es central para comprender la tecnología. El harvester utilizado en las pruebas no trabaja de manera autónoma: las decisiones y los movimientos continúan bajo responsabilidad de un operador humano.
Lo que cambia es su ubicación. En lugar de permanecer dentro de la cabina del harvester en el monte, el profesional trabaja desde una estación instalada en la torre de control forestal de Ribas do Rio Pardo.
La estación remota reproduce los controles necesarios para manejar el equipo y proporciona al operador imágenes de las condiciones alrededor de la máquina mediante cámaras instaladas en el harvester. De esta forma, el profesional puede ejecutar la operación observando el frente de trabajo a través de las pantallas.
Durante esta primera etapa también fue teleoperada una grúa utilizada en el cargamento de madera, por lo que el ensayo no quedó limitado exclusivamente al proceso de corte y procesamiento realizado por el harvester.
El desafío de operar donde no hay telecomunicaciones
Uno de los principales desafíos técnicos de la teleoperación forestal es la conectividad. A diferencia de una instalación industrial fija, los frentes de cosecha cambian continuamente de ubicación y pueden encontrarse en áreas rurales alejadas de redes convencionales de telecomunicaciones.
Según la información del proyecto, la comunicación entre la torre de control y los equipos utiliza conexión satelital. Esto permite transmitir las órdenes del operador hacia la máquina y devolver las imágenes e información necesarias para controlar la operación.
La latencia de esa comunicación es un aspecto crítico. Una demora excesiva entre una acción del operador y la respuesta de la máquina podría dificultar el control preciso del harvester. Suzano informa que el sistema alcanzó tiempos de respuesta inferiores a la duración de un parpadeo, aunque no divulgó en la información disponible una medición técnica específica expresada en milisegundos.
La seguridad también fue incorporada al sistema de comunicaciones. De acuerdo con la empresa, si se produce una pérdida de conexión o se detecta una condición anormal, la máquina se detiene automáticamente.
Hasta 350 kilómetros entre operador y harvester
La primera fase buscó, entre otros objetivos, determinar si la distancia imponía restricciones significativas al sistema. Las pruebas permitieron controlar la máquina a hasta 350 kilómetros del frente de trabajo, sin necesidad de que el operador estuviera físicamente próximo al equipo.
La cifra no significa que todos los trabajos se hayan realizado permanentemente desde esa distancia, sino que durante el programa se comprobó la posibilidad técnica de operar hasta ese alcance.
El proyecto comenzó su etapa operacional en abril de 2026, después de un proceso de evaluación iniciado en 2024. En 2025, especialistas de S4E Tech realizaron trabajos técnicos en Mato Grosso do Sul para identificar las condiciones y desafíos que debía enfrentar la solución.
S4E Tech es una empresa brasileña especializada en tecnologías para equipos móviles, con aplicaciones también en minería, siderurgia, puertos y construcción. Para este proyecto trabaja junto con Komatsu, fabricante con amplia presencia internacional en maquinaria forestal.
Doce mil árboles durante la primera fase
El harvester acumuló aproximadamente 12.000 árboles cosechados durante esta etapa de validación. El dato aporta una diferencia importante frente a una demostración puntual: permitió observar el comportamiento de la solución durante una secuencia más extensa de trabajo.
No obstante, la información difundida hasta el momento no permite establecer si la productividad de la máquina teleoperada iguala o supera la obtenida por un harvester operado convencionalmente desde su cabina. Tampoco se publicaron datos comparativos sobre consumo de combustible, disponibilidad mecánica, costos por metro cúbico o productividad horaria.
Esos indicadores serán importantes para determinar si la teleoperación puede evolucionar desde una solución técnicamente viable hacia una alternativa económicamente competitiva para operaciones forestales de gran escala.
Menos tiempo dedicado a trasladar operadores
Uno de los argumentos de Suzano para desarrollar la tecnología está relacionado con los desplazamientos. La compañía indica que actualmente un operador puede utilizar alrededor de dos horas para llegar hasta determinados frentes de cosecha.
Una torre de teleoperación permitiría separar físicamente al trabajador de la ubicación de la máquina y reducir parte de esos traslados. También podría disminuir la exposición cotidiana a determinadas condiciones propias de las áreas de cosecha, aunque la operación seguiría necesitando personal de campo para mantenimiento, abastecimiento, asistencia técnica y resolución de situaciones que requieran intervención directa sobre el equipo.
Siete profesionales fueron capacitados durante esta fase: cinco vinculados a la cosecha, entre ellos dos mujeres, y dos al cargamento logístico. La capacitación también alcanzó a técnicos y mecánicos responsables de atender las máquinas.
Una posible transformación del puesto de operador
Más allá de la propia maquinaria, la experiencia plantea cambios en la organización del trabajo forestal. Una misma infraestructura de control podría, en etapas futuras, concentrar operadores que hoy deben trasladarse diariamente hasta diferentes frentes de cosecha.
Suzano también considera que la teleoperación puede ampliar las posibilidades de incorporación de personas que actualmente encuentran dificultades para trabajar físicamente en determinados ambientes forestales, incluyendo algunos trabajadores con discapacidad.
Eso no significa que el proyecto esté sustituyendo actualmente al operador. Por el contrario, la primera fase mantiene explícitamente al profesional dentro del circuito de control: la tecnología traslada el puesto de trabajo desde la cabina hacia una estación remota.
De la teleoperación a una automatización creciente
La experiencia brasileña forma parte de una tendencia más amplia de digitalización de la maquinaria forestal. Fabricantes y centros de investigación trabajan en sistemas de asistencia al operador, conducción automatizada, percepción mediante cámaras y sensores, transmisión de información en tiempo real y diferentes niveles de autonomía.
Según la información difundida sobre el proyecto, experiencias de teleoperación forestal también se encuentran en etapas de investigación, prototipo o demostración en países como Suecia, Finlandia, Nueva Zelanda, Canadá y Japón. Equipos de Komatsu de Japón y Suecia visitaron la operación desarrollada en Mato Grosso do Sul.
La siguiente etapa prevista por Suzano es avanzar hacia un proyecto piloto que incorpore las mejoras identificadas durante estos primeros meses y permita un escalamiento gradual de la solución.
Una experiencia especialmente relevante para Uruguay
El caso brasileño constituye una referencia cercana para Uruguay por varias razones. Ambos países cuentan con plantaciones comerciales de eucalipto, operaciones de cosecha altamente mecanizadas y cadenas industriales de celulosa que requieren grandes volúmenes de madera y una elevada continuidad operacional.
La teleoperación podría resultar de interés futuro para operaciones uruguayas, especialmente por sus posibles efectos sobre seguridad, disponibilidad de operadores especializados y organización de los turnos. Sin embargo, su conveniencia local no puede darse por establecida a partir de la experiencia brasileña.
Aspectos como cobertura y costo de las comunicaciones, latencia, confiabilidad, productividad efectiva, inversión necesaria, capacitación, protocolos de seguridad y disponibilidad de asistencia técnica deberán evaluarse para cada operación.
La primera fase desarrollada por Suzano, Komatsu y S4E Tech demuestra principalmente que ya es técnicamente posible separar por cientos de kilómetros al operador de una máquina que realiza cosecha forestal en condiciones operacionales. La siguiente cuestión será determinar hasta qué punto esa posibilidad tecnológica puede transformarse en una herramienta productiva utilizada a escala comercial.
Fuentes principales
Suzano. Información institucional sobre el proyecto de teleoperación de cosecha forestal desarrollado en Mato Grosso do Sul junto con Komatsu y S4E Tech.
Sistema Brasileiro do Agronegócio (SBA). (2026, 17 de septiembre). “Em iniciativa pioneira no setor, Suzano desenvolve operação remota de colheita florestal em MS”. Información suministrada por la asesoría de Suzano.
Campo Grande News. Cobertura sobre la operación remota de maquinaria forestal en Ribas do Rio Pardo, Mato Grosso do Sul.
ICI Forestal – Elaboración propia a partir de información empresarial y fuentes periodísticas contrastadas. 18 de septiembre de 2026.
